Criterios sobre aislamiento publicados por la Dirección General de la Seguridad Social.

Preguntas y respuestas sobre el SARS-CoV-2 y el COVID-19

PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN FRENTE A CASOS DE INFECCIÓN POR EL NUEVO CORONAVIRUS (SARS-CoV-2)

La Dirección General de la Seguridad Social ha publicado el 26 febrero 2020 los Criterios 2/2020, que deben cumplirse en lo que afecta a los períodos de aislamiento preventivo aplicables a trabajadores, con la finalidad de evitar la propagación del virus SARS-CoV-2, más conocido como coronavirus. Mientras tanto no se efectúe el diagnóstico definitivo, serán considerados como baja médica, (I.T.), con derecho a la prestación correspondiente.

No obstante, según la publicación referida indica que el aislamiento preventivo debe producirse “por aplicación de los protocolos establecidos por las autoridades Sanitarias competentes”. En ese sentido, se contempla que corresponderá a los servicios públicos de sanidad los que necesariamente deben prescribir el aislamiento, sin intervención ni decisión unilateral de la empresa o de los trabajadores.

Por tanto, la Seguridad Social considera que el aislamiento preventivo por coronavirus debe considerarse baja por enfermedad común. Los trabajadores afectados se considerarán en situación de incapacidad temporal (baja laboral) por enfermedad común, si cumplen todos los requisitos y en base a lo establecido por el régimen de la Seguridad Social, en función de las normas del Régimen de la Seguridad Social donde se encuadre cada trabajador.

En los supuestos en los que la protección de la incapacidad temporal por contingencias comunes esté prevista como mejora voluntaria, lo determinado en este criterio será aplicable solamente a los trabajadores que previamente constasen acogidos a la referida mejora. El Ministerio considera que lo previsto en el criterio, resultará aplicable a todas las situaciones de aislamiento preventivo producidas desde la detección del coronavirus.

La prestación económica por incapacidad temporal se trata de un subsidio diario computado según la base reguladora y el origen de la incapacidad. En los casos de enfermedad común se trata del 60% de la base reguladora a abonar entre el cuarto y el vigésimo día, y el 75% a partir del vigésimo primero.

En los supuestos de enfermedad común o de accidente no laboral, el abono del subsidio se divide entre el día cuarto al decimoquinto de baja en el trabajo, ambos inclusive, por parte del empresario, y a partir del decimosexto día de baja, la responsabilidad del pago corresponde al Instituto Nacional de la Seguridad Social o a la mutua colaboradora con la Seguridad Social, en su caso.