Prórroga moratoria concursal hasta el 31 de diciembre.

12 marzo, 2021 - 3 minutes read

El 14 de marzo vencía la prórroga acordada conocida como moratoria concursal, y que suprimía el deber de presentar concurso de acreedores para aquellas sociedades incursas o inminentemente incursas en causa de disolución por insolvencia. En estos supuestos de insolvencia inminente o instaurada, la ley concursal configura el término de dos meses siguientes al momento en el que los administradores sociales conocen o tienen la obligación de conocer la situación de insolvencia de la empresa.

Por tanto, el Consejo de Ministros ha prorrogado hasta finales de año, la moratoria concursal contemplada hasta anteriormente el 14 de marzo de 2021, con la intención de conferir de mayor plazo a las sociedades a efectos de disponer de mayor capacidad para superar desbalances económicos y minimizar las posibilidades de entrar en un procedimiento concursales. Por todo ello, se ha fijado un nuevo término de moratoria hasta el 31 de diciembre 2021. Dicha medida se encuentra regulada en el actual Real Decreto-ley de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial

En consecuencia, la moratoria se dirige en concreto a posponer la obligación de administradores sociales y empresas, de su obligación de instar la correspondiente declaración de concurso voluntario, y por otro lado, se contempla la no admisibilidad de las solicitudes de concurso forzoso, es decir, aquellas que resultan presentadas por los acreedores sociales. Igualmente, se contempla un mayor plazo para la renegociación de acuerdos de refinanciación y acuerdos extrajudiciales de pago, como procedimientos previos al concurso. A su vez, se amplían en igual medida, el cumplimiento de los convenios concursales.

Se pretende que esta moratoria proporcione un mayor plazo para las sociedades a efectos de resolver óptimamente los procesos de análisis y reestructuración de las empresas con la intención de favorecer el buen fin de los acuerdos para la reestructuración de las deudas y evitar la destrucción de empleo y tejido productivo.

Es importante destacar que la moratoria establecida, no anula en modo alguno la responsabilidad del administrador de su obligación de solicitar el concurso voluntario ante un escenario de insolvencia actual o inminente, como se contempla en la Ley Concursal y de Sociedades de Capital.

Por tanto, en la fase de calificación concursal, la moratoria concursal no indulta al administrador social de su posible determinación de culpabilidad, en aquellos supuestos en los que se produce una agravación de la insolvencia de la empresa, por cuanto el Decreto no modifica su responsabilidad en situación de insolvencia de la empresa. En el supuesto que exista insolvencia actual o inminente de la empresa, los administradores deben anticipar las soluciones necesarias como las relativas a la refinanciación, reestructuración de costes, venta unidad productiva, o la solución del concurso incluido, en su caso.