Uno de los impuestos que va a sufrir más cambios en esta nueva legislatura, es la que afecta al Impuesto de sociedades (IS). A tales efectos, se contempla una tributación mínima del 15% para las grandes corporaciones, que se verá incrementada hasta el 18% en el supuesto de tratarse de entidades financieras o empresas de hidrocarburos. Por otro lado, se pretende restringir aquellas exenciones previstas hasta ahora, en relación a dividendos y plusvalías de sociedades como consecuencia de su participación en otras sociedades.

Las nuevas reformas del IS, se plantean en general para favorecer a las empresas que ostentan facturaciones o resultados contables más bajos y con el fin de que resulten más beneficiadas, a la inversa de lo que sucede en la actualidad, donde las grandes corporaciones o multinacionales son las más favorecidas por una tributación más baja del IS, que en ocasiones se rebaja incluso hasta el 1%,sin perjuicio de las exenciones y bonificaciones previstas en el IS.

Se anticipa que el aumento de la recaudación por la modificación del IS para las grandes sociedades, permitirá rebajar la tributación a las pymes que menos facturan. Para aquellas sociedades que facturen menos de 1.000.000,00 €, pasarán a tributar a un 23% en lugar del 25% actual.

Por otro lado, igualmente se pretende la subida del SMI, hasta los 1.000,00 € en 2020 y 1.200,00 € a final de la legislatura. Esta decisión se tomará, previa consulta con los agentes sociales a los efectos de alcanzar un acuerdo. Es posible que estos contactos, demoren la aplicación de esta modificación del SMI hasta el primer semestre del 2020. Asimismo, debe tenerse en cuenta el impacto que puede suponer este incremento en cuanto a los gastos laborales de las empresas, y lo que puede suponer para los trabajadores que se encuentran en una peor situación económica.

En cuanto a la Reforma laboral prevista por el nuevo gobierno, se pretende retomar la derogación de la reforma llevada a cabo en el 2012, lo que supondrá la eliminación dela posibilidad de despido por absentismo continuado aunque existan bajas justificadas. Y asimismo, se contempla retomar la ultraactividad de los convenios colectivos, siguiendo vigentes tras la extinción de su fecha de finalización hasta la negociación de uno nuevo. A su vez, se contempla el fin de la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial y la revisión de las causas de descuelgue de convenio para restringirlo a ciertas causas económicas más graves.

Por otro lado, restringirá las posibilidades de subcontratación laboral, a los efectos que únicamente puedan utilizarse en determinados servicios especializados diferentes a la actividad principal de la empresa. Y asimismo, se contempla que por parte de la administración se continuará con el envío de requerimientos a las empresas en las que existan sospechas de fraude en la contratación laboral.  

En lo referente a contratación y en cuanto a la lucha contra la temporalidad laboral, el nuevo Gobierno busca la reorganización de las opciones de contratación y asimismo, combatir contra la temporalidad de los contratos a tiempo parcial fraudulentos y los falsos autónomos.

Asimismo, se contempla una subida de impuestos a rentas que superen más de 130.000,00 €. En ese sentido, en cuanto al IRPF se verán afectadas las rentas de más de 130.000,00 €, incrementándose los tipos sobre la base general en dos puntos, que serán cuatro en aquellos supuestos que superen los 300.000,00 € anuales.

Igualmente se contempla una rebaja en el IVA para los servicios veterinarios así como los productos de higiene femenina. En el marco de las recomendaciones recibidas por parte de la UE, se pretende aprobar un impuesto sobre las transacciones financieras y que afecte a ciertos servicios digitales, con el fin de gravar determinadas operaciones que actualmente no tributan.