Desde la promulgación de la Ley de secretos empresariales, los aspectos sensibles e internos que afecten a una empresa, están legalmente protegidos. La ley pretende salvaguardar los intereses empresariales internos relativos a innovación, trabajo, “Know-how”, gestión del conocimiento, experiencia, diseño de planes comerciales y estratégicos, inversiones etc.., con el fin de tratarlos como activos de la empresa dignos de protección a efectos de evitar acaben en manos de la competencia o terceros en su perjuicio.

La Ley de secretos empresariales, establece un marco jurídico procesal, donde las empresas pueden defender legalmente frente a los tribunales estos aspectos internos considerados de vital importancia para el buen fin del proyecto empresarial. En ese sentido, y para conseguir facilitar la aplicación de la ley, los juzgados de lo mercantiles de Barcelona fijaron un protocolo de actuación al objeto de alcanzar los objetivos perseguidos por la norma.

La ley de secretos empresariales, supone un sustancial avance en el sector comercial y de la empresa. Hasta ahora, la cuestión solo se contemplaba en un precepto de la ley de competencia desleal, así como en el Código Penal, determinando las conductas ilícitas que pueden suponer la comisión de un delito de violación de secretos. Por dicho motivo, la litigiosidad era prácticamente nula en nuestro país, en aspectos relativos a revelación de secretos empresariales, al no existir prácticamente legislación protectora al respecto sobre la que acogerse. Y misma suerte ha tenido la jurisprudencia, prácticamente inexistente en una materia tan relevante.  

Con la nueva ley de secretos empresariales y el protocolo de los juzgados mercantiles de Barcelona, por primera vez se determinan las pautas procesales de actuación. Se persigue la protección de los secretos empresariales, o en su caso, la persecución de aquellas actuaciones ilícitas derivadas de la fuga o robo de información sensible e interna de la empresa.

El protocolo judicial se ocupa de regular el tratamiento procesal en todo el interín del procedimiento, desde que se interpone la demanda hasta la promulgación de sentencia en 1ª Instancia, incluyendo las fases de vistas, tratamiento particular de los documentos aportados por los litigantes y actuaciones de los propios juzgados. La intención es blindar la seguridad del proceso en todo momento, y preservar la confidencialidad cuando las partes someten un asunto contencioso a la decisión de juzgados y tribunales.

Existe un amplio y difundido desconocimiento sobre las situaciones cuya protección contempla la Ley de secretos industriales. La norma determina los requisitos que deben converger en el marco de protección establecido en la ley del secreto empresarial. Los empresarios precisan conocer el valor empresarial que supone la información secreta de la empresa, y las medidas que deben adoptar para su adecuada y legítima salvaguarda.

El protocolo judicial dirigido a proteger los secretos profesionales, se trata de una práctica exitosa en el resto de los países más desarrollados de nuestro entorno. Se trata de una iniciativa pionera en nuestro país, establecida por vez primera por los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona para facilitar la aplicación de la nueva normativa y el funcionamiento más acorde con el espíritu de la ley por parte de Juzgados y Tribunales ante los procesos que se tramiten sobre relativos a dicha temática.

No es la primera vez que los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona han emitido informes a modo de protocolo sobre normas de actuación legales con el fin de conseguir una adecuada y homogénea aplicación del ordenamiento. Así ha venido ocurriendo con la Ley Concursal del 2004 y sus sucesivas reformas posteriores. Esta decisión, fue seguida posteriormente por muchos otros juzgados españoles con el fin también de cumplir con la homogeneización de normas de actuación consensuadas e unificar criterios, y dotar de seguridad los procesos judiciales.

Ahora, en el mismo año en el que se promulga la nueva ley de secretos empresariales, los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona, emiten un nuevo protocolo con el fin de facilitar el acceso judicial a los ciudadanos que deseen proteger sus derechos.

Resumen de medidas protectoras previstas en el protocolo de actuación:

I. Medidas provisionales, por las que se establece que la parte litigante interesada pueda reclamar la adopción de medidas provisionales.

II. Custodia bajo llave. Una de las medidas contempladas es la posibilidad de conservar la documentación confidencial aportada al proceso, en expediente separado y bajo custodia en el despacho del letrado de administración de justicia y bajo llave.

III. Ausencia de traslado de copias. Los escritos de las partes litigantes, en virtud de los cuales se acompañen documentos privados o secretos empresariales, puede solicitarse la ausencia del preceptivo traslado a las partes contrarias personadas, a través de sus representaciones legales. Igualmente, los documentos presentados sobre los que interesa la salvaguarda legal de su confidencialidad al juzgado, dicha documental podrá presentarse en oportuna plica cerrada.

IV. Medidas de seguridad digitales. En cuanto al sistema de gestión procesal informatizado, se contempla la necesidad de establecer medidas de seguridad dirigidas a proteger la información secreta con la prohibición de su divulgación y custodia judicial.

V. Círculos de confidencialidad. El juez podrá fijar el establecimiento de determinados círculos de confidencialidad, identificando nombres, apellidos, funciones y su relación con las partes del asunto. Componen estos círculos, los jueces y personal del juzgado, las partes litigantes, representantes legales y procesales, asesores, procuradores, abogados, expertos internos y externos, peritos.

VI. Versiones de la información. Los demandantes podrán reclamar la duplicidad de distintas versiones de documentos y niveles de confidencialidad, relativos a la información secreta cuya protección se reclama.

VII. Versiones de las sentencias. Cuando una resolución judicial recoja información secreta, podrá establecer una versión confidencial y otra no confidencial, donde se oculten los fragmentos protegidos. La primera versión completa sólo será accesible para el juez y quien éste determine.

VIII. Vistas orales y grabaciones. En el caso que la información secreta conste en un documento o informe pericial, las vistas donde se traten o examinen estos documentos deberán celebrarse a puerta cerrada. De igual modo sus grabaciones o copias, únicamente serán accesibles al círculo de seguridad establecido judicialmente.