Según Sentencia nº 144/2019, dictada por la Secc. 1ª Sala Social de la Audiencia nacional del 10 de diciembre de 2019, fumar, tomar café o desayunar puede ser deducido del cómputo de tiempo efectivo trabajado por los empleados, siempre y cuando no exista acuerdo entre las empresas y los representantes de los trabajadores.

La Sentencia confirma que en el marco de la implantación del registro horario obligatorio, los trabajadores deberán registrar también los periodos que invierten en fumar, tomar café o desayunar, descontándose de las horas efectivamente trabajadas.

Previamente a la implantación del sistema de control horario, los periodos referidos no estaban siendo controlados computándose como tiempo de trabajo efectivo. No obstante, desde la implantación de la obligación de control del registro del horario laboral, se pueden computar dichos periodos a efectos de su deducción como tiempo de trabajo efectivo con los consiguientes efectos sobre los importes de las nóminas

La postura de los Tribunales, en lo que afecta a la aplicación del registro horario como medio de control de la jornada laboral, y en el sentido expresado por la Sentencia referida, implica la posibilidad que las empresas pueden implantar un sistema de control horario de forma unilateral en los supuestos en lo que no se llegue a un acuerdo con los representantes de los trabajadores.  La tolerancia empresarial previa a la instauración del control horario, no se considera como condición más beneficiosa.

Lo anterior no es óbice para que las empresas puedan considerar las pausas referidas como tiempo de trabajo. Lo determinante es saber si estamos ante una condición más beneficiosa para el trabajador o no.  El registro horario obligatorio introdujo determinadas modificaciones en la interpretación del tiempo de trabajo para los casos en los que no se regresaba a la sede de la empresa, o en la ejecución de las horas extraordinarias.

La Sentencia actual, determina que si no hay acuerdo entre representantes de los trabajadores y las empresas, éstas pueden deducir los periodos invertidos para fumar, tomar café o desayunar, e interpretar que no se trata de tiempo de trabajo efectivo. Contemplar lo contrario, podría implicar un claro caso de agravio comparativo con el resto de empleados que no salen a fumar etc… Y en base a lo anterior, se descarta la posibilidad que las pausas en cuestión puedan considerarse como derechos adquiridos, por el hecho que no pueden predicarse o resultar aplicables solo para una parte de trabajadores en detrimento de otros.