Las empresas asumirán los costes del teletrabajo

29 septiembre, 2020 - 4 minutes read

La nueva regulación del teletrabajo o trabajo a distancia contempla que la empresa deberá sufragar o compensar los gastos derivados del mismo. Por tanto, se exonera a los trabajadores en cuanto a asumir aquellos gastos relativos a herramientas, medios o equipos que resulten indispensables para desarrollar su actividad.

El Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia, implica que deberán ser las empresas las que asuman los costes relativos a los medios y herramientas de trabajo, como los consistentes en ordenadores, pantallas, mouse, teclados y demás periféricos. Incluso se contempla que podría alcanzar hasta el material y mobiliario de oficina, luz, teléfono, calefacción aire acondicionado etc…  Aunque este último punto no queda suficientemente aclarado en la actual regulación.

Existen muchas dudas acerca de la utilización de los medios, equipos y herramientas si los mismos deben responder únicamente a unos fines exclusivamente profesionales o laborales, o en otro caso, si también pueden ser usados para fines personales. En ese sentido, resultaría de aplicación el tratamiento fiscal y de Seguridad Social referente a las retribuciones en especie.

En ocasiones se ha considerado que los medios o equipos telemáticos puestos a disposición de los empleados por parte de las empresas y con el fin de desarrollar su actividad profesional o laboral a distancia, son retribuciones en especie exclusivamente, teniendo en cuenta que se encuentran a disposición plena de los trabajadores y pueden ser usados para finalidades domésticas o personales. (Ordenadores, tablets, webcam, móviles)

Sea como sea, la reciente y actual regulación del teletrabajo, y la obligación impuesta a las empresas de aportar los medios indispensables para su ejercicio, conllevará un incremento de costes empresariales. Dicha circunstancia, también podría suponer una rebaja sustancial en las retribuciones de los trabajadores derivado del hecho de aplicar una mayor carga fiscal y unos descuentos de cotizaciones, en el caso que las referidas herramientas se contemplen como retribuciones en especie.

También podría tener un importante efecto en la tributación y cotización del empleado, la compensación de los gastos fijos como los derivados por el consumo de electricidad, telefonía, acceso internet. En el supuesto que se contemple que la referida compensación afecta no solo la indispensable para el desarrollo profesional o laboral, sino también para su uso personal. A tales efectos, aunque solo se abonaran los referidos gastos en forma proporcional al tiempo de trabajo efectivo, igualmente podría entenderse que se produce una mayor retribución habida cuenta que podría entenderse que la familia del trabajador disfrutaría o cuando menos, tendría a su disposición los referidos elementos.

Existen por tanto muchas dudas en lo referente a la aplicación de la actual normativa. Además, también genera dudas el tema de la asunción de los costes relativos al teletrabajo, lo que supone un importante escollo para que el mercado laboral español se acerque y conecte con fundamento a la realidad del teletrabajo y las fórmulas modernas de flexibilidad laboral.