La cesta de Navidad, un derecho adquirido de los trabajadores con implicaciones fiscales.

13 diciembre, 2020 - 3 minutes read

El Tribunal Supremo ha venido pronunciándose de forma unánime en el sentido de reconocer que las cestas de Navidad suponen un derecho adquirido por los empleados, y además constituyen un derecho colectivo por lo que la empresa no puede eliminarlo de forma unilateral. Así, la reciente Sentencia dictada en el mes de octubre pasado viene a corroborar dicha doctrina estableciendo que la Cesta de Navidad supone una “concesión más beneficiosa” para los trabajadores.

Existen una serie de requisitos en virtud de los cuales, se contempla que la cesta de navidad se trata de un derecho adquirido no suprimible de forma unilateral por la empresa. En primer lugar, debe haber sido entregada durante muchos años de forma continuada. Al respecto, desde el 2014 se determinó la necesidad que la Cesta de Navidad se hubiere regalado con una antigüedad mínima de 40 años. Y además se precisa el requisito que conste expresamente “en la oferta de empleo efectuada por la empresa”.

Desde un punto de vista fiscal, la cesta de Navidad puede acarrear problemas con la administración tributaria, en el caso que se omitan la realización de los trámites indispensables. A tales efectos, las cestas de Navidad se consideran regalos, y como tales, comportan ciertas implicaciones fiscales que deben cumplirse para evitar problemas con la AEAT.  

Por tanto, desde la perspectiva de regalos, tributan a efectos fiscales, representando un rendimiento en especie percibido por los trabajadores, y como tal, debe computarse en el IRPF sin perjuicio de las normas tributarias concretas aplicables para este tipo de regalos.

Desde la óptica del empresario, las repercusiones fiscales dependerán de la habitualidad con la que se hagan este tipo de regalos. Si nunca se ha entregado cestas de Navidad anteriormente, o en aquellos supuestos en los que se produce de manera ocasional, dicho gastos no resultará deducible. A la inversa, si se trata de un hecho recurrente, las referidas Cestas de Navidad entregadas por las empresas a sus trabajadores se consideran partidas deducibles a efectos del Impuesto sobre Sociedades, sin que resulte indispensable consten en el respectivo convenio colectivo u otro tipo de pacto aplicable.