La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (TS) ha estimado que la extinción de un préstamo hipotecario no excluye la posibilidad que el cliente recobre las cantidades ilegítimamente percibidas derivadas de la existencia de cláusulas suelo abusivas

De esta forma lo ha establecido el TS mediante Sentencia resolviendo un recurso extraordinario interpuesto por unos clientes litigantes de Caja Rural de Extremadura, después de haber sido desestimadas sus pretensiones reclamadas judicialmente en instancias anteriores. La Sentencia del TS, revoca las resoluciones dictadas en las Instancias anteriores, instándolas para que modifiquen sus fallos, tomando como base esta nueva doctrina jurisprudencial.

En ese sentido, la Sentencia del TS determina que «La extinción del contrato de préstamo hipotecario no priva a quienes fueron prestatarios de ejercitar la acción dirigida a obtener la declaración de nulidad de la cláusula suelo, por ser abusiva, y la restitución de lo indebidamente pagado en aplicación de dicha cláusula».

Los clientes de la entidad y parte demandante en el litigio, reclamaban se decretase la nulidad de la cláusula suelo que constaba inserta en el contrato de préstamo suscrito en marzo de 2007 frente a Caja Rural de Extremadura. Y asimismo, solicitaban una Sentencia de condena contra dicha entidad que determinase su obligación de reembolsar a los demandantes, los importes ilegítimamente percibidos desde la sentencia dictada en la Instancia previa en mayo de 2013, fijando así doctrina sobre cláusulas suelo, y alcanzando o cubriendo hasta la fecha en que la hipoteca venció.

Tanto el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Olivenza (Extremadura), como la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Badajoz, dictaron Sentencias previas desestimando inicialmente las pretensiones de los clientes demandantes. La entidad Caja Rural se ha venido oponiendo desde el inicio a la demanda por estimar que el préstamo se había extinguido. A su vez, argumentaba que las condiciones del mismo fueron negociadas por las partes y que la supuesta cláusula abusiva, donde se fijaba el mínimo a la variación del interés era «clara y sencilla» y que en la escritura elevada a público firmada por los prestatarios constaba su reconocimiento en cuanto a que habían sido informados de su existencia.

No obstante el TS considera que no hay fundamento legal para sostener que la consumación de un contrato impida el ejercicio de la acción de nulidad. En el mismo sentido el Código Civil contempla que el cómputo de inicio para ejercitar la acción de nulidad para los supuestos  de error, dolo o falsedad de la causa, concuerda con el momento de extinción de contrato.

Y por otra parte, se destaca que el interés legítimo de los prestatarios podría ser discutido si lo que peticionado fuera la nulidad del contrato o de una cláusula, sin formularse una petición restitutoria. Pero el objeto del litigio y pretensión central de los clientes era el recobro de lo ilegítimamente cobrado por la entidad en base a la cláusula suelo abusiva contenida en el contrato.