La Audiencia Provincial de Las Palmas, en virtud reciente Sentencia de apelación, ha fallado a favor de los arrendadores de una vivienda que requirieron a su arrendataria de forma previa y mediante Burofax, al pago de las rentas pendientes derivadas de un contrato de arrendamiento vigente entre las partes. La sentencia imputa pasividad o desinterés de la arrendataria, por el hecho de no recoger el requerimiento extrajudicial que le fue remitido de forma previa al procedimiento que resultó posteriormente interpuesto contra ella por parte de los arrendadores del inmueble.

La Sentencia de 1ª Instancia, objeto de apelación por parte de los arrendadores, en un primer momento, estimó enervada la acción de desahucio por falta de pago, y en consecuencia no se pudo ejecutar.


No obstante, apelada la sentencia, la Audiencia Provincial de Las Palmas ha estimado resuelto el contrato de arrendamiento, por contemplar la improcedencia de la enervación de la acción de desahucio declarada en 1ª Instancia. La sentencia de apelación, considera que la acción de desahucio está debidamente precedida de la correspondiente intimación a la deudora, consistente en el requerimiento previo con treinta días de antelación a la interposición de la demanda de desahucio, sin que conste el pago al tiempo de presentación de las acciones judiciales.

En las actuaciones, consta unida la Certificación de correos, acreditativa de la remisión previa del requerimiento de pago mediante Burofax con certificación de su contenido, dirigido a la arrendataria por parte de los arrendadores. Dicho Burofax no pudo ser entregado a su destinataria, la referida arrendadora y deudora de rentas al no haber sido recogida por ésta última de la oficina de correos.


La Audiencia, ha determinado que los actos de comunicación deben producir plenos efectos cuando la imposibilidad de su realización, obedece exclusivamente a la voluntad expresa o tácita de su destinatario, o a su pasividad, desinterés, negligencia, error o impericia.

El requerimiento de pago previo a la acción de desahucio, debe efectuarse por un medio idóneo que posibilite acreditar su realización y que demuestre el intento de llegar a su destinatario. Pero no puede dejarse su recepción al libre albedrío de su destinatario, por lo que basta que este pueda conocerlo, aunque prescinda de querer conocerlo si ha estado a su disposición.

Por todo ello, la Sentencia de Apelación resuelve que al quedar acreditado el hecho que los arrendadores dirigieron su requerimiento previo de pago a la deudora, así como el contenido intimatorio del mismo, su recepción y fecha, el mismo debe declararse como válido a efectos de impedir la enervación de la acción de desahucio, de acuerdo a lo previsto en el art. 22.4 LEC, párrafo último, habida cuenta que la falta de conocimiento de su contenido por la arrendataria es exclusivamente imputable a la intención, negligencia o desidia de ésta última, al no retirar de las oficinas de Correos a pesar de que se le dejó nota de aviso.