La nueva norma de calidad del pan, en vigor desde el 1 de julio 2019, pretende salvaguardar los derechos de los consumidores sobre la calidad de los productos del pan, y una disminución del IVA que soportan algunas variedades. 

La nueva regulación, amplía el concepto de “pan común” a otras variedades de pan, más allá de las barras tradicionales, permitiendo así la aplicación de un IVA reducido del 4% a otros panes que hasta ahora tenían un tipo del 10%. Distintas organizaciones de consumidores, solicitaron al gobierno que se garantizase la reducción del precio a la baja. 

La nueva regulación, actualiza la anterior vigente desde 1984, introduciendo ahora el nuevo concepto sobre lo que conocemos como “pan común”. De esta forma, se añaden otros tipos de panes elaborados con distintas clases de harinas, permitiendo las integrales o salvados. Asimismo, se incluyen también los panes con bajo contenido en sal. Todos ellos, de igual forma como el pan integral, pasarán a tener un impuesto menor al 10% que tenían anteriormente.

Por otro lado, se ha regulado la limitación de la cantidad de sal que se usa en el pan común, (-1,31 gramos por cada 100), pasando a ser obligatoria dicha fórmula a partir del año 2022. En consecuencia, los consumidores podrán tener seguridad sobre lo que compran. En ese sentido, para que un pan se pueda calificar como “integral”, deberá tener el 100% de su composición de harinas de variedad integrales, mientras que si solo se trata de un porcentaje, será obligatoria su indicación. 

En el caso de pan de otros cereales, también se incluyen requisitos más estrictos, estableciéndose por ejemplo para el pan de centeno que sea elaborado solo con ese tipo de harina. También se define el pan multicereal.

Se concreta la definición de masa madre, que se preserva a un tipo de elaboración que limita el uso de levaduras industriales, y se establecen los requisitos para utilizar la denominación “elaborado con masa madre”.

También se define la elaboración artesana del pan, en la que debe primar el factor humano frente al mecánico y los requisitos que se deben cumplir para poder incluir esta mención en el etiquetado de los productos.

Además se introduce una nueva definición del pan común, que incluye panes elaborados con otro tipo de harinas distintas a la del trigo, permitiendo así el uso de harinas integrales, de otros cereales, pero además, incluirá productos más beneficiosos para la salud, y muy demandados por el consumidor moderno, como son productos con salvado, etc.

Esta nueva definición de pan común permite que a partir de ahora, se aplique un IVA reducido a muchos más productos que hoy en día se consideran de consumo habitual en los hogares, como son los panes integrales, los panes de otros cereales distintos al trigo y los panes elaborados con salvado. De esta forma y gracias a la ampliación de la definición de “pan común”, se van a beneficiar del tipo de IVA reducido (4%) más tipos de panes que tenían actualmente un tipo del 10%.