La finalización de los contratos por obra o servicio para los que se determina su terminación coincidente con la finalización de la tarea para la que habían sido celebrados, son diferentes jurídicamente de aquellos otros acuerdos donde se extingue el contrato de un trabajador fijo que ejecuta idénticas labores, como consecuencia de la concurrencia de iguales causas de producción, aun cuando esas dos circunstancias tengan su origen en la misma resolución de la contrata.

Así queda fijado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en sentencia de 11 de abril de 2019, al determinar que la indemnización equivalente a 20 días de salario por año de servicio fijada en los casos de despido por causas objetivas compensa el carácter imprevisto de la ruptura de la relación laboral por una causa de esta índole.

La sentencia establece que en estas circunstancias concurrentes es necesario valorar la frustración de las expectativas legítimas que el trabajador pueda tener sobre la estabilidad de la relación. Por tanto, se estima ajustado a Derecho un despido colectivo, sustentado en una causa objetiva, de trabajadores fijos contratados por un empleador, en la indemnización por terminación del contrato de trabajo abonado a trabajadores con acuerdo de obra es inferior a la de los trabajadores fijos.

Por otro lado, el concepto de razones objetivas necesita que la desigualdad de trato contemplada resulte justificada como consecuencia de la existencia de hechos determinantes y concretos, que identifiquen la condición de trabajo respectiva, en el marco específico en que se desarrolla y de acuerdo a criterios objetivos y claros, al objeto de comprobar si la desigualdad observada, responde a una necesidad real, en aquellos casos en los que permita alcanzar el objetivo pretendido y si resulta indispensable para el fin perseguido.

La sentencia establece la necesidad de apreciar la frustración de esperanzas que tienen los trabajadores fijos derivado de la rescisión de su contrato por ‘razones objetivas’

La Directiva 1999/70/CE del Consejo, de 28 de junio de 1999, relativa al Acuerdo marco de la Confederación Europea de Sindicatos, la Unión de confederaciones de la industria de la Europea (UNICE) y el Centro Europeo de la empresa Pública (CEEP) sobre el trabajo de duración determinada, contiene una prohibición de tratar, en lo que afecta a las condiciones laborales, a los trabajadores con contrato de duración determinada de una forma menos propicia que a los trabajadores fijos comparables por la circunstancia de tener un contrato de duración determinada, salvo que queda justificada la diferencia de trato como consecuencia de razones objetivas.

Las tres sentencias dictadas por el TJUE ordenan al Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TXJG) que establezca, si los trabajadores contratados por contratos de obra o servicio se encuentran en una situación comparable a la de los trabajadores contratados por tiempo indefinido por el mismo empleador a lo largo de un mismo período temporal.

Y si los trabajadores prestaban servicios para la empresa contratista, desempeñaban las mismas funciones que las encargadas a los trabajadores con contrato de duración indefinida que fueron objeto de despido colectivo.

En conclusión y sin perjuicio de la observación concreta del tribunal español, considera que nos encontramos ante una situación de los trabajadores con contrato de duración determinada, comparable a la de los trabajadores fijos contratados con el fin de desarrollar las mismas funciones.