A la espera de que el resuelva la cuestión prejudicial por el asunto de las novaciones y transacciones entre afectados y entidades por la nulidad de la cláusula suelo, la Comisión Europea ya marca el camino al Alto Tribunal.

Según ha tenido oportunidad de pronunciarse la Comisión Europea, parece ser que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) volverá a contradecir al Tribunal Supremo español que en su día consideró que los pactos suscritos previamente a que el referido TJUE estimase reclamable todo lo pagado de más por los consumidores, no eran transacciones, sino novaciones.

La Comisión Europea estima que estas renuncias pactadas, son abusivas, “sin que sea necesario apreciar las circunstancias de cada caso concreto”. Parece ser que Europa tiene mejor perspectiva acerca de lo que está ocurriendo en esta materia, considerando que estos pactos generan “un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes del contrato”.

Aunque en los contratos se especifica que las partes acuerdan la renuncia mutua, no estamos ante un acuerdo recíproco que genera las mimas obligaciones para los contratantes. Las entidades no renuncian a sus derechos de ejecución mientras que el consumidor sí debe hacerlo. Se trata de un claro desequilibrio entre los derechos y obligaciones de ambas partes que tiene un evidente aspecto abusivo y, en consecuencia, el consumidor podrá acudir a la justicia en defensa de sus derechos, si los estima lesionados.

La ausencia de transparencia contractual es una de las luchas más duras entre consumidores y entidades bancarias. EL TJUE debe pronunciarse también este año sobre la ausencia de explicaciones de los bancos sobre las consecuencias de contratar un producto con cláusulas oscuras en la cuestión prejudicial del IRPH. Los jueces de instancia siguen defendiendo los intereses de los consumidores y garantes de sus derechos.