Los permisos de maternidad y paternidad serán iguales e intransferibles en 2021. Ambos progenitores ostentarán derecho a 16 semanas retribuidas al 100%. El Decreto Ley, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 7 de marzo entró en vigor el pasado lunes 1 de abril.

Esta nueva regulación determina que las primeras seis semanas posteriores al parto o la adopción serán obligatorias, a jornada completa e ininterrumpida, mientras que las diez semanas restantes pueden tomarse en cualquier otro momento a lo largo de los primeros doce meses de vida del hijo a jornada completa o parcial.   

La ampliación se efectuará progresivamente, es decir, cada año se incrementarán dos semanas voluntarias hasta igualar los derechos de ambos progenitores. En el ejercicio 2019 la ampliación será de cinco a ocho semanas, siendo las primeras seis semanas obligatorias y las otras dos opcionales, a adoptar en el primer año. En 2020 serán cuatro semanas de forma voluntaria y para el 2021 se incrementa a seis. Esta medida se dirige a funcionarios y trabajadores siendo incrementable en dos semanas por cada hijo en casos de partos múltiples. 

Por otro lado, las madres mantienen las primeras 6 semanas obligatorias, tras las cuales pueden disponer de diez semanas más de manera voluntaria a lo largo del primer ejercicio anual. En 2019, la mujer solo podrá ceder cuatro de sus diez semanas voluntarias, mientras que a partir del 2020 serán solamente dos y desde el 1 de enero de 2021 los derechos pasarán a ser intransferibles. 

El hecho de igualar los derechos de maternidad y paternidad en principio debería tener incidencia en el mercado laboral y la igualdad de géneros. Se presume que esta nueva regulación resulte beneficiosa para las empresas, trabajadores y sus familias. Sin duda, esta nueva regulación situará a España como país líder a nivel mundial en lo que afecta a la regulación sobre igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Condiciones para solicitar el permiso de paternidad

Para acceder a la prestación de paternidad, debe ser trabajador por cuenta propia o ajena y constar afiliado al régimen correspondiente de la Seguridad Social. Por otra parte, el trabajador debe haber cumplido un periodo mínimo de cotización de 180 días dentro de los siete años inmediatamente anteriores a la fecha de inicio del disfrute del permiso, o 360 días en toda su vida laboral.

Si se trata de trabajadores a tiempo parcial, debe aplicarse un coeficiente global de parcialidad sobre los últimos siete años a efectos de demostrar para acreditar el período mínimo de cotización necesario para el disfrute de la prestación.

En el caso de trabajadores en pluriactividad podrán percibir la prestación de cada uno de los regímenes de la Seguridad Social si reúnen los requisitos exigidos. Por ejemplo, en el caso de cumplir con los requisitos para acceder a esta prestación en el RETA y en el Régimen General, tendrán derecho a disfrutar de una doble prestación.

Cuantía de la prestación

La prestación económica por paternidad será de un subsidio equivalente al 100 % de la base reguladora fijada para la prestación por incapacidad temporal derivada de contingencias comunes. Servirá de referencia la fecha de inicio del periodo de descanso.

El resultado se computa dividiendo el importe de la base de cotización del trabajador en el mes anterior al de la fecha de iniciación del permiso por paternidad entre el número de días a que dicha cotización se refiere. Este importe está exento del pago del IRPF.

En el caso de encontrarse percibiendo la prestación por desempleo se suspenderá dicha prestación por el hecho de pasar a situación de paternidad, percibiendo de la Seguridad Social la cuantía correspondiente al subsidio por paternidad.

Concluido el periodo de disfrute, se reanudará la prestación por desempleo por el periodo y cuantía restantes que les correspondía en el momento de la suspensión.