Las empresas que adquieran activos de otra en situación de concurso, realizan una sucesión de empresa según la doctrina del Tribunal Supremo, y en consecuencia, devendrán responsables solidarias de las deudas laborales e indemnizaciones correspondientes a cargo de la primera empresa como empleadora anterior ó sucedida.

Así, lo confirma la Sentencia del TS, que se ratifica la sentencia de 27 de noviembre de 2018 y deja sin efecto la doctrina del Pleno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Cataluña, que mantenía que en supuestos como el presente caso en litigio “no estamos en presencia de una sucesión empresarial del art. 44 del Estatuto de los Trabajadoress (ET) ni de un cambio de titularidad, denominación o domicilio social”.

El Pleno establecía que se trata ” de una sucesión de activos autorizada judicialmente, con exclusión de responsabilidad para la adquirente respecto a las deudas laborales de la transmitente en lo que no esté expresamente indicado”. Consideraba el TSJ de Cataluña, en su fallo de 23 de febrero de 2017, que no eran aplicables las reglas del art. 44 del ETT, sino las del 148 de la Ley Concursal.

Esta nueva doctrina del TS tiene una gran importancia, puesto que supone un cambio radical con enorme trascendencia económica, consignando la primacía del ET sobre la Ley Concursal.

El ponente, el magistrado Sempere Navarro, concluye que “la transcrita doctrina debe ser aplicada al presente supuesto, no sólo por razones de seguridad jurídica e igualdad en la aplicación de la ley, sino, también, por ser la que responde a una correcta aplicación de los preceptos en cuestión”.

Y añade que en “el supuesto examinado no cabe duda de que con la adjudicación de la unidad productiva autónoma se ha producido una auténtica transmisión de una entidad económica que mantiene su identidad, a través de la asunción por la adjudicataria de un conjunto de medios organizados que permiten llevar a cabo la actividad económica que se venía desarrollando con anterioridad.”

El ponente alega, que “estamos justamente ante el supuesto de otros trabajadores afectados por el mismo concurso e idéntica situación de sucesión empresarial”.