El Supremo ha confirmado hoy su doctrina que permite a la Policía captar datos identificativos de la tarjeta y el terminal telefónicos sin necesidad de autorización judicial, en una sentencia relativa a un caso de tráfico de hachís.

El alto tribunal insiste en que los agentes de Policía pueden obtener, en el marco de una investigación, los datos IMEI del terminal móvil o IMSI de la tarjeta, y para ello no necesitan autorización judicial, aunque después sí deban requerirla para las escuchas de las comunicaciones.

Este permiso judicial, señala el Supremo, será necesario no solo para intervenir las comunicaciones, sino también “para que la operadora correspondiente ceda en su favor otros datos que, debidamente tratados, permitirán obtener información” valiosa para las investigaciones.

La sentencia confirma, sobre estos fundamentos jurídicos, la condena a un traficante de hachís de quien sospechaba el Servicio de Vigilancia Aduanera de Galicia y que fue detenido con varias toneladas de esta droga ocultas en un pesquero en Huelva.

El Supremo rechaza los argumentos pidiendo la absolución por invalidez de las pruebas del único reo y confirma su condena a tres años y medio de cárcel por tráfico de drogas. Leer original