La Comisión de Ética Judicial del Consejo General del Poder Judicial ha solicitado a los jueces que eviten buscar información por medio de Internet o redes sociales sobre las partes en litigio, sus abogados o los hechos objeto del proceso, todo ello, con el fin de evitar «alterar la posición imparcial que deben adoptar en su enjuiciamiento». En ese sentido, el CGPJ indica que «no es aconsejable que el juez haga una búsqueda de la verdad material fuera del acervo probatorio».

Estas indicaciones se encuentran en el dictamen emitido por la Comisión de Ética Judicial, dando respuesta a la consulta efectuada por un juez de lo social que debía dirimir un proceso relativo a una invalidez donde una de las partes había alegado la existencia de una lesión que le limitaba la capacidad para andar y consecuentemente, para llevar a cabo su trabajo como peón de la construcción. La parte contraria, había aportado una prueba médica contradictoria de la anterior.

Posteriormente al juicio, el juez coincidió casualmente en la estación de Renfe con el trabajador que afirmó padecer la lesión y pudo comprobar que dicha persona deambulaba normalmente. En la consulta efectuada por juez, se planteaba si es posible valorar el conocimiento de esa circunstancia a efectos de resolver el pleito y, además realizaba otra reflexión más genérica, preguntando si el juzgador puede investigar por su cuenta a través de internet o las redes sociales, en relación a los hechos objeto de contienda judicial  

La Comisión de Ética ha manifestado que la cuestión, desde un punto de vista ético, afecta singularmente a la independencia así como a la imparcialidad judicial. En relación a la preservación de dichos principios, la obligación del juez debe ser «extremadamente diligente»; de tal forma que, en el proceso de decisión sobre los hechos y valoración de pruebas, el juez no debe contaminarse «por cualquier clase de prejuicio contra alguna de las partes que pudiera tener su origen en información obtenida fuera de los cauces procesales oportunos».

Según la Comisión, tiene especial relevancia las amplias oportunidades que existen en la actualidad para que un juez obtenga información sobre las partes, los abogados o los hechos objeto del proceso a través de internet o de las redes sociales. Por dicha circunstancia, el juez debe ser especialmente diligente y cuidadoso para «evitar que la información que pudiera llegarle por esta vía pueda alterar la posición imparcial que debe adoptar en su enjuiciamiento».

Como sea que un juez puede llegar a tener conocimiento de hechos o circunstancias no aportadas al proceso, así como obtener información sobre alguna de las partes o sus letrados que distorsionen inconscientemente su función juzgadora, la Comisión determina que «en cualquier caso, no es aconsejable que el juez haga una búsqueda de la verdad material fuera del acervo probatorio».