La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido informe, criticando duramente el Real Decreto Ley (RDL) del Ministerio de Fomento con el que pretende frenar el crecimiento de los vehículos VTC, que operan en el marco de plataformas como Uber y Cabify. La CNMC, estima que las consecuencias del RDL significarán para el ciudadano, soportar «un transporte más caro y de peor calidad».

La CNMC también critica la obligación contemplada relativa a la precontratación en el uso de un vehículo VTC, siendo esta una de las medidas consideradas por la Generalitat para apaciguar al sector del taxi y pretender evitar el colapso de ciudades como Barcelona. La CNMC estima «injustificada» esta obligación y considera que debería liberalizarse el servicio como ocurre con los taxis. «Es recomendable que la regulación autonómica y local elimine esta limitación, que se aplica a las VTC pero no al taxi».

La CNMC estima que la delegación de competencias impuesta por el Ministerio de Fomento a las Comunidades Autónomas, implicará que el mercado se fragmente, y vaticina un incremento de inseguridad jurídica para los ciudadanos, de igual forma como sucede en el sector del alquiler de viviendas turísticas.

«Estas nuevas restricciones sobre la competencia incidirán negativamente sobre el servicio prestado a los usuarios finales, elevando los precios del transporte urbano e interurbano, reduciendo su disponibilidad y aumentando los tiempos de espera para los usuarios, reduciendo la calidad del servicio prestado y desincentivando la innovación de taxis y VTC», lamenta la CNMC.

El informe finalizada estimando que la restricción de la vida de las actuales autorizaciones a un periodo de cuatro años implicará una «reducción drástica» del número de vehículos con este tipo de autorizaciones. A partir de ese momento, los títulos actuales solo podrán utilizarse para efectuar trayectos interurbanos entre dos ciudades diferentes.